Preparar las rebajas en una tienda de ropa o una zapatería no debería consistir únicamente en bajar precios. Una campaña de rebajas mal organizada puede generar errores de stock, descuentos mal aplicados, etiquetas incorrectas, diferencias entre tienda física y web o pérdida de margen en productos que no convenía rebajar.
En moda, calzado y deporte, las rebajas afectan a muchas partes del negocio al mismo tiempo: artículos, tallas, colores, temporadas, tiendas, ecommerce, marketplaces, etiquetas, TPV y rentabilidad.
Por eso, antes de empezar una campaña, conviene decidir qué productos se van a rebajar, dónde se aplicará el descuento, durante qué fechas estará activo y cómo se controlará la disponibilidad real.
Una buena campaña de rebajas no solo ayuda a vender más. También permite liberar stock de temporada, dar salida a tallas sueltas, ordenar el almacén y preparar mejor la siguiente compra.
Muchas tiendas empiezan las rebajas con prisas: cambian precios, imprimen etiquetas, publican descuentos en la web y revisan el stock sobre la marcha.
El problema es que, cuando la campaña no está bien preparada, cualquier error se multiplica. Una rebaja puede aplicarse en una tienda pero no en otra, estar activa en el TPV pero no en la web, afectar a productos que no tenían suficiente stock o solaparse con descuentos anteriores.
Por eso, lo más recomendable es trabajar las rebajas como una campaña planificada.
En Clac Clac, las rebajas se organizan creando una campaña con sus propias características: nombre, fecha de inicio, fecha de fin y tiendas o canales donde se aplicará. Después, se añaden los artículos que van a formar parte de esa campaña.
Este enfoque ayuda a evitar cambios sueltos y permite tener más control sobre qué se rebaja, cuándo empieza la campaña y dónde se aplica.
Uno de los primeros pasos al preparar las rebajas es definir las fechas.
Una campaña puede tener una fecha de inicio y, si se desea, una fecha de fin. Esto permite dejar programada la rebaja con antelación y evitar tener que hacer todos los cambios el mismo día.
También es importante decidir dónde se aplicará la campaña. No siempre interesa que una rebaja afecte a todos los canales por igual.
Puede aplicarse solo a una tienda física, a varias tiendas, a todas las tiendas, a la tienda online o a marketplaces. Esto es especialmente útil para negocios que tienen varias ubicaciones o que venden tanto en tienda física como por internet.
Por ejemplo, una tienda puede querer hacer una campaña solo en una ubicación concreta para liquidar stock de esa tienda, o activar rebajas en ecommerce y marketplaces sin tocar los precios de tienda física.
Definir bien estos puntos evita confusiones posteriores.
Otro aspecto importante es el tiempo de actualización.
En tienda física, una rebaja puede estar activa de forma inmediata en el TPV. Sin embargo, cuando intervienen canales externos como la web o marketplaces, la actualización puede tardar más.
Por eso es recomendable programar las campañas con margen, especialmente en fechas importantes como rebajas de temporada, Black Friday o promociones especiales.
Si la tienda prepara la campaña el mismo día que quiere lanzarla, puede encontrarse con que el precio ya está activo en caja, pero todavía no aparece actualizado en la web o en marketplaces.
Planificar con antelación permite trabajar con más tranquilidad y reducir incidencias.
Una campaña de rebajas no debería incluir productos al azar.
Antes de aplicar descuentos, conviene revisar qué artículos interesa rebajar realmente. No todos los productos tienen el mismo margen, la misma rotación ni la misma disponibilidad.
En una tienda de ropa o calzado, puede ser interesante rebajar productos de temporada, referencias con baja rotación, tallas sueltas o artículos que ocupan espacio y necesitan salida.
En cambio, quizá no conviene rebajar productos con mucha demanda, artículos con poco margen o referencias que todavía se venden bien a precio normal.
La clave está en usar la información del negocio para decidir mejor.
Para preparar las rebajas con criterio, es útil poder filtrar y revisar artículos antes de incluirlos en una campaña.
Una tienda puede seleccionar productos por marca, temporada u otros criterios, pero también debería fijarse en datos como ventas, stock disponible y rentabilidad.
No es lo mismo rebajar un producto que se vende bien y tiene margen que rebajar uno que apenas deja beneficio. Tampoco es lo mismo aplicar un descuento a una referencia con buena disponibilidad que a un producto del que solo quedan pocas unidades.
Además, en moda y calzado es importante revisar el disponible por tallas. Un artículo puede parecer interesante para rebajas porque todavía tiene stock, pero quizá ese stock se concentra en tallas difíciles de vender.
Por eso, antes de aplicar descuentos, conviene revisar:
Este análisis permite que las rebajas sean una herramienta comercial, no solo una bajada general de precios.
A la hora de preparar una campaña, no siempre se trabaja de la misma forma.
Hay tiendas que prefieren aplicar un porcentaje de descuento, por ejemplo un 10%, 20% o 30%. Otras prefieren fijar un precio final concreto para determinados productos.
Ambas formas pueden tener sentido según el objetivo de la campaña.
El descuento por porcentaje puede ser útil cuando se quiere aplicar una rebaja homogénea a un grupo de artículos. El precio final puede ser interesante cuando se quiere ajustar mejor el importe de venta de productos concretos.
También es importante tener en cuenta el redondeo de precios, especialmente si la tienda quiere mantener precios más comerciales o coherentes visualmente.
Lo importante es que el descuento no se aplique sin revisar el margen. Una campaña puede aumentar ventas, pero si el precio queda demasiado bajo puede afectar directamente a la rentabilidad.
Las rebajas no terminan cuando se aplica el descuento en el sistema.
En tienda física, también hay que preparar el punto de venta: revisar artículos, organizar producto, imprimir etiquetas y asegurarse de que cada tienda sabe qué productos están incluidos en la campaña.
Para esto, resulta útil poder consultar los artículos incluidos en la rebaja, filtrar por tienda e imprimir listados de apoyo.
Una tienda puede necesitar un listado para ir al almacén, preparar etiquetas, revisar producto disponible o comprobar qué artículos forman parte de la campaña.
También es importante imprimir las etiquetas correctas. En una campaña de rebajas, la etiqueta debe reflejar el precio adecuado para evitar confusiones en caja y mejorar la experiencia de compra.
Cuando este proceso se hace de forma ordenada, el equipo trabaja con más seguridad y se reducen errores durante los días de mayor actividad.
Uno de los errores más importantes al trabajar con rebajas es dejar demasiadas campañas abiertas o solapadas.
Puede ocurrir que un artículo esté incluido en varias campañas al mismo tiempo, con descuentos diferentes. Si no se controla bien, esto puede generar dudas sobre qué precio debe aplicarse.
Por eso conviene cerrar o finalizar campañas antiguas cuando ya no se necesitan.
También es recomendable evitar que un mismo artículo esté en varias campañas activas con la misma fecha de inicio y precios distintos. Esto puede generar conflictos y hacer que la gestión sea menos clara.
Una buena organización de campañas ayuda a que el sistema sea más ágil y a que el equipo sepa qué rebaja está realmente activa.
En rebajas, tan importante como activar descuentos es saber cuándo finalizarlos.
Las rebajas pueden ser una gran oportunidad para una tienda de ropa, una zapatería o un comercio de deporte. Pero para que funcionen bien, deben gestionarse con orden.
No se trata solo de vender más unidades. Se trata de vender mejor, liberar stock, proteger el margen y evitar errores entre tienda física, web y marketplaces.
Una campaña bien preparada debería responder a varias preguntas:
Clac Clac permite trabajar las rebajas como campañas organizadas, con fechas, tiendas, canales y artículos incluidos. Esto ayuda a las tiendas de ropa, zapaterías y comercios de deporte a preparar promociones con más control sobre precios, stock y operativa diaria.
Si tu tienda necesita preparar las rebajas con más orden, controlar mejor el stock y evitar errores entre tienda física, ecommerce y marketplaces, puedes solicitar una demo gratuita de Clac Clac.
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